Agustín González de Amezúa
Nacido en Madrid en 1881, Agustín G. de Amezúa estudió Derecho en la Universidad Central, donde se doctoró en 1902 con una tesis sobre el tratado de los Pirineos firmado en 1659. Sin formación filológica ni histórica específica (aunque su proyecto doctoral entronca con la Historia), se aficionó a estas materias en la riquísima biblioteca de su tío don Ramón Nocedal, político y estudioso de nuestro patrimonio literario. Desde ese momento, quedó fascinado por estas ramas de las Humanidades, a las que consagró principalmente sus horas de ocio. Durante su vida, se dedicó a la empresa privada y a la política, pero su fuerte vinculación con las academias de la Lengua (de la que fue secretario) y de la Historia (que llegó a dirigir) le permitió relacionarse con lo más granado del panorama intelectual español e intensificar, si cabe, su dedicación al estudio. Representa sin discusión el modelo de investigador cuyos trabajos marcan un punto de partida inexcusable para cuantos estudiosos del Siglo de Oro aborden temas limítrofes. Sus grandes proyectos, centrados en géneros literarios como la novela corta, en personalidades como Isabel de Valois o en el rescate de importantes textos clásicos, conviven en su extenso currículum con sus numerosas colaboraciones periodísticas, especialmente en ABC o La Vanguardia.